Seguro que si la mayoría de nosotros nos paramos a pensar en las imágenes más comunes sobre el póker vendrán a nuestra cabeza tres escenas: una partida que termina en un tiroteo en un salón del viejo oeste, una partida clandestina en una trastienda organizada por unos mafiosos, y una partida llena de glamour en un lujoso casino. Evidentemente, el lejano oeste no ha llegado a nuestros días, y la mafia está lejos de la imagen que el cine americano nos ha intentado transmitir. Por su parte, las partidas en los casinos siguen existiendo, aunque en la actualidad han dejado de ser un privilegio para las clases más acomodadas y se han abierto para el grueso de la población, que cada vez ve más el póker como un pasatiempo entretenido con el que ganar algo de capital si somos jugadores habilidosos.
Ahora mismo, el póker está viviendo una nueva edad dorada, ya que cada día gana más y más popularidad, no solo a nivel profesional, sino entre una amplia base de seguidores que han adoptado la costumbre de quedar una vez por semana para jugar con unos amigos unas cuantas manos mientras comparten algo de comida y bebida, convirtiendo el póker en el centro lúdico de una reunión social. Además de esta vertiente más enfocada en la amistad, el póker tiene una rama más profesional, o al menos semiprofesional, de jugadores que o bien pretenden vivir de su afición, algo no demasiado sencillo, o que buscan conseguir unos ingresos extras. Estos jugadores más capitalistas reparten su tiempo entre las mesas de los casinos y las salas virtuales de Internet. El juego online ha ganado muchísimo peso en los últimos tiempos, hasta el punto de que no es difícil encontrar páginas donde jugar al póker gratis en Internet como por ejemplo esta, la mayoría con un nivel de seguridad y control altísimo, lo que garantiza la mejor experiencia para sus jugadores.
Pero no cabe duda de que existen pocas experiencias para los amantes de las cartas que vivir un auténtico torneo de póker en vivo en un casino, una experiencia en la que nos podemos sentir como todo un profesional, manejando nuestras cartas con inteligencia y talento para llegar a la última mesa y hacernos con el premio gordo de la noche. La oferta de torneos en casinos en España es muy amplia, pudiendo encontrarse desde campeonatos nacionales con centenares de participantes y premios millonarios, hasta torneos más pequeños, organizados muchas veces por un club de póker local como por ejemplo este, más centrados en la diversión y la camaradería entre jugadores. Un ejemplo de este tipo de torneos lo encontramos en Sevilla, ya que el Club de Póker Deportivo de Sevilla, organiza junto al Gran Casino Aljarafe de Sevilla, un torneo mensual en el que se baten 90 jugadores con una compra inicial de 50€.
No se puede negar que los clubs, como el mencionado de Sevilla, son una fantástica herramienta para entrar en el mundo del póker presencial, una nueva dimensión de juego más exigente y gratificante que las partidas online, más frías y mecánicas. El Póker es un juego que aúna tres características que lo hacen tremendamente atractivo, ya que a pesar de ser un juego con un importantísimo componente de estrategia y formación, no deja de ser menos importante el papel de la suerte, lo que siempre añade tensión y emoción, algo que se termina de aumentar al entrar en juego las apuestas con dinero, pues una victoria siempre será algo mejor si le sumamos al triunfo unos cuantos euros.






