Fernando Alonso ha desvelado por fin uno de sus secretos mejores guardados y lo que era un secreto a voces dentro del mundo del motor y, por qué no decirlo, de la prensa amarilla: Se ha hecho un tatuaje en la espalda.
Y no es precisamente pequeño. Se trata de un samurai agachado que posa junto a una catala y con una inscripción en japonés en la parte superior que colinda con el cuello realizado a blanco y negro con las grafías en estampadas en rojo.
El anuncio lo ha realizado a través de su cuenta oficial de Twitter tras preguntas en muchas entrevistas y las peticiones de sus seguidores en Twitter y en Facebook.
Tras enseñarlo en su cuenta personal de Twitter, ha publicado otro mensaje relacionado con los guerreros japoneses: “Un samurai no tiene fuerza sólo en los músculos. Inteligencia y fuerza de voluntad es donde posee la energía suficiente para realizarlo todo”. Según explicó el español el jueves en El Larguero, siempre le ha fascinado la cultura nipona, especialmente la filosofía samurai.






