Estambul, Munich y Varsovia son los nuevos objetivos de inversores y promotores inmobiliarios, que dejan a Europa atrás en un círculo vicioso de poco o apenas crecimiento, amontonamiento de deudas y toma de drásticas medidas de austeridad.
Londres, que también era una de las grandes cunas de inversores, ha perdido su atractivo ocupando así los últimos puestos de la lista “Top 10”. La capital es vista ahora como muy cara desde el punto de vista económico.
Estambul está en el primer puesto por segundo año consecutivo, para nuevas inversiones y desarrollo de proyectos, y todo ello gracias a su economía en auge y la juventud de su población.
Munich le sigue en la segunda posición, con los datos de paro más bajos de Alemania, y Varsovia ocupa el tercer puesto.





